La Batalla del Cabo Machichaco

La Batalla del Cabo Machichaco

Hoy toca «hablar» sobre un tema, que tristemente, está de rigurosa actualidad, la guerra.
Tal día como hoy, 5 de marzo, pero de 1937, hace justo 85 años, se producía la llamada «Batalla del Cabo Machichaco'»

Para empezar a contar lo sucedido, nos tenemos que situar un día antes, el día 4, en plena guerra civil, a muy pocas millas de nuestra costa.

Por aquel entonces las fuerzas navales rebeldes se hallaban desplegadas por todo el Cantábrico, bloqueando la costa, con el fin de interceptar la llegada a puertos republicanos de dos mercantes vascos. Uno era el Mar Cantábrico  que venía de Veracruz (México) con un importante cargamento de armas, 10 aviones, 50 cañones, 500 ametralladoras y 14 millones de cartuchos de fusil

El otro era el Galdames (capitán Hilario Urriz) que a últimas horas del día 4 iba a salir de Bayona para Bilbao con 173 pasajeros, tres toneladas de monedas de níquel acuñadas en Bélgica para el Gobierno Vasco y carga general.

el galdames cabo machichaco

Poco después se encontró con cuatro bous de la Marina de Guerra de Euzkadi que habían salido del puerto de Portugalete para darle escolta: el Gipuzkoa (comandante Manuel Galdós), Nabarra (comandante Enrique Moreno), Bizkaya (comandante Alejo Bilbao) y Donostia (comandante Francisco Elortegi).

Mientras tanto, de El Ferrol había salido el crucero Canarias (capitán de navío Salvador Moreno), con el fin de impedir la entrada en puerto de cualquiera de los dos mercantes esperados.

el canarias 1936 batalla cabo matxitxaco

El Canarias era el buque más potente de la Marina Franquista, la joya de la corona, con casi 12.000 toneladas, era capaz de alcanzar los 33 nudos e iba armado con sus inconfundibles cuatro torres dobles erizadas de cañones, capaces de hacer blanco a 22 kilómetros de distancia con proyectiles de 113 kilos, y tripulado por casi 1.000 hombres.

Por su parte, los bous eran simples pesqueros, con armamento casi de juguete (dos cañones y una ametralladora), con dificultad alcanzaban los 10 nudos y con tripulaciones que rondaban los 40-50 hombres en cada embarcación.

Con estos datos, la superioridad del Canarias era dramática.

el canarias 1937 batalla cabo matxitxaco

Debido al mal tiempo reinante y a que los buques iban con las luces apagadas y la radio en silencio, el bou Bizkaya y el Gipuzkoa  perdieron el contacto con el resto del grupo.

Al amanecer del 5 de marzo, cuando ambos buques trataban de localizar de nuevo al convoy se toparon inesperadamente con el Canarias a unas 20 millas al Norte del Abra.

El Canarias avistó sólo al Gipuzkoa que venía de la parte de Santoña y abrió fuego contra él.

A los pocos minutos una salva del Canarias le desmontó el cañón de popa y otra provocó un incendio en el puente; 5 tripulantes resultaron muertos y 12 más heridos.

El Gipuzkoa contestó al fuego y alcanzó a su vez al Canarias produciéndole un muerto y un herido (las primeras bajas de la campaña).

Persiguiendo al Gipuzkoa, el Canarias se colocó al alcance de las baterías costeras de Punta Galea y Punta Lucero que empezaron a disparar para ayudar al bou.

Enseguida, el crucero rebelde hizo rumbo Norte y se retiró y el Gipuzkoa, seriamente averiado, pudo entrar en Portugalete.

En este óleo dibujado por Charles David Cobb en 1977, que desde 1984 está en el Palacio de la Presidencia del Gobierno Vasco, vemos el remolcador Altsu Mendi  intentar sofocar el incendio del Gipuzkoa en el interior del Abra, después del enfrentamiento con el Canarias. 

Al fondo, a la izquierda vemos el Serantes y abajo los depósitos de la CAMPSA que habían sido bombardeados hacia unos meses por el destructor Velasco.

A la derecha, el dique de Santurce y al fondo Punta Lucero.

el bou guipuzcoa batalla de matxitxaco

En estas imágenes vemos el estado en que quedó el Gipuzkoa y a parte de sus tripulantes que milagrosamente pudieron salvar sus vidas.

bou guipuzkoa despues de la batalla 1
bou guipuzkoa despues de la batalla 2
bou guipuzkoa despues de la batalla 3

Por otro lado, el Bizkaya se había topado cerca de Machichaco con un misterioso mercante de bandera estoniana que había apresado el Canarias poco antes del combate.

bou bizkaya
bou bizkaia

Resultó ser el Yorkbrook que transportaba armas para los republicanos. Inmediatamente el Bizkaya, aprovechando que el Canarias había estado ocupado con el Gipuzkoa, le condujo a Bermeo, recuperándo así el buque y el armamento.

bou bizkaia yorbrook

El resto del convoy se topó con el Canarias. Este abrió primero fuego contra el Galdames, causando la muerte a cinco pasajeros por lo que el mercante izó bandera blanca y paró las máquinas.

el galdames batalla cabo matxitxako

Disparó luego contra el Donostia, que se alejó, y finalmente contra el Nabarra.
El comandante del Nabarra, a pesar de la desigualdad de fuerzas, decidió presentar batalla al crucero, y durante más de hora y media estuvo combatiendo, hasta que un disparo del crucero le alcanzó directamente en las calderas.

bou nabarra

El Nabarra quedó sin propulsión y tuvo que ser abandonado. El comandante y varios tripulantes más prefirieron quedarse a bordo y hundirse con el barc

enrique moreno capitan del bou nabarra navarra

Sólo 20 de sus 49 tripulantes lograron alcanzar los botes salvavidas, siendo recogidos luego por el Canarias.

El Donostia, que había permanecido al margen por el escaso alcance de su artillería, puso entonces rumbo a Francia.

El Canarias ordenó después al Galdames dirigirse a Pasajes.

Días más tarde, el 8 de marzo, el Canarias apresaba también al Mar Cantábrico.

Los supervivientes del Nabarra que fueron hechos prisioneros por el Canarias, fueron juzgados unos meses después y condenados a muerte pero la intercesión directa ante el general Franco del comandante y del director de tiro del Canarias hicieron que se les indultara y se les pusiera en libertad en reconocimiento a su valentía.

el bou nabarra en portugalete

Pero esta derrota militar se convirtió a ojos de la población en una victoria moral. La prensa no ocultó detalles del suceso, lo que sirvió para convertir el combate de los bous contra el Canarias en una gesta épica.

En memoria de los caídos este día, el Gobierno Vasco en el exilio instituiría en 1978 el «Itsas Gudarien Eguna» que suele celebrarse en Bermeo el primer domingo del mes de marzo.

Itsas Gudarien Eguna

FIN

Santurtzi Hoy

Desde Santurce a Bilbao vengo por toda la orilla, con la falda remangada luciendo la pantorrilla. Vengo deprisa y corriendo, porque me aprieta el corsé, voy gritando por las calles, quién compra, sardinas frescué…

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