Alumnado del CIFO convierten embarcaciones en jardineras para adornar las calles de Santurtzi

Alumnado del CIFO convierten embarcaciones en jardineras para adornar las calles de Santurtzi

El alumnado del taller de Mantenimiento de Embarcaciones del CIFO de Santurtzi ha llevado a cabo, durante los pasados meses, una especial colaboración, realizando dos embarcaciones de tamaño real para que cumplan la función de jardineras que adornen próximamente el pueblo.

Este proyecto se ha convertido en un aprendizaje ilusionante para estos jóvenes, ya que desde el aprender, el hacer y el compartir, consiguen que el producto final, las embarcaciones-jardinera, se integren en el municipio para disfrute de toda la ciudadanía.

A través de las técnicas de fibra de vidrio, se han podido realizar dos embarcaciones para plantar flores y ubicarlas próximamente en las calles del pueblo, “fiel reflejo de la preparación y el compromiso del alumnado del CIFO y la cultura marinera de Santurtzi”, según han señalado desde el centro, al que han acudido el concejal responsable del mismo, Juan Andrades, y el concejal de Obras y Servicios, Álvaro Aresti.

Este proyecto, además de visibilizar la labor de los y las jóvenes en su pueblo, “ha fomentado la autonomía y responsabilidad, les ha enseñado a trabajar en tareas de planificación y producción, y sobre todo, al ser conscientes de que su producto final tiene un público, ha aumentado su motivación para el aprendizaje”.

Asimismo, durante el desarrollo de este proyecto, como en los que habitualmente vienen poniendo en marcha desde los diferentes talleres que se desarrollan en el centro, “han dado sentido a valores tan importantes como trabajar en equipo y aportar de manera generosa y colaborativa su trabajo a un fin superior que el de la propia producción, el de hacer que cualquier persona pueda disfrutar de su trabajo”.

Santurtzi Hoy

Desde Santurce a Bilbao vengo por toda la orilla, con la falda remangada luciendo la pantorrilla. Vengo deprisa y corriendo, porque me aprieta el corsé, voy gritando por las calles, quién compra, sardinas frescué…